Solución de problemas

Los correos van a spam: qué hacer hoy

Siete comprobaciones por orden y qué hacer con cada hallazgo

Mailvex · 4 septiembre 2026 · 5 min de lectura

Los correos van a spam: qué hacer hoy

Si tus correos empezaron a caer en spam, actúa en un orden concreto: primero reduce el volumen de envío, después busca la causa y solo entonces vuelve al ritmo normal. A continuación, siete comprobaciones de las causas más frecuentes a las más raras y qué hacer con cada hallazgo.

Primero: confirma que el problema existe

Antes de arreglar nada, confirma que el problema es real. Que una persona mencione que encontró tu correo en spam no es prueba: puede tener sus propios filtros o haberte marcado como spam alguna vez.

Señales de un problema real: la apertura se redujo a la mitad en una semana, los clics se desplomaron, varias personas sin relación entre sí informaron lo mismo. Una queja aislada no es una señal.

Puedes comprobarlo tú mismo: crea buzones en dos o tres proveedores distintos y envía una prueba. Si en uno llega a la bandeja y en otro al spam, el problema existe pero es parcial.

Siete comprobaciones por orden

Recorre de arriba abajo: las primeras causas ocurren más que todas las demás juntas.

Qué revisarCómoSi el problema está aquí
Firma del dominioenvía a tu propia bandeja y abre los detallesconfigura SPF, DKIM y DMARC — sin ellos parte del correo no llega
Enlace de bajaabre el correo y búscalo a simple vistaponlo en el pie de forma visible y no en letra pequeña
Nombre del remitentemira cómo aparece ante el destinatariosustituye una dirección noreply por el nombre de la empresa
Tasa de quejasestadísticas de tu plataforma de envíopor encima del 0,1% — detén los envíos y limpia la lista
Tasa de reboteslas mismas estadísticaspor encima del 2% — la lista está obsoleta, elimina direcciones muertas
Crecimiento brusco del volumencompara con el mes pasadovuelve al volumen anterior, crece como mucho un tercio por semana
Antigüedad de los inactivossegmenta por última actividadexcluye a quien no abre desde hace seis meses

Las tres primeras filas son la base técnica. Sin firma del dominio una parte considerable de tu correo no llegará en absoluto, sea cual sea el contenido. Se configura una vez y después funciona solo.

Qué hacer el primer día

Si el problema se confirma, el primer día cuenta más que la semana siguiente.

  • reduce de inmediato el volumen al nivel que enviabas cuando la entregabilidad iba bien
  • excluye a todo el que no haya abierto nada en seis meses
  • revisa SPF, DKIM y DMARC: se rompen con frecuencia al cambiar de hosting o de plataforma
  • mira de dónde vinieron las direcciones nuevas del último mes
  • envía solo a la parte más activa de la lista durante dos o tres semanas

Aquí el orden importa. Reducir el volumen va primero porque cada envío nuevo con la reputación dañada empeora la situación. Parar sale más barato que seguir y confiar en la suerte.

Por qué las quejas importan más

De todas las métricas, una tiene el umbral más duro.

Una tasa de quejas por encima del 0,1% —una por cada mil correos— empieza a afectar a todo lo que envíes después, incluidos los correos transaccionales que la gente espera.

El mecanismo no es evidente: la gente se queja no porque el correo sea malo sino porque no recuerda de dónde salió o no encontró el enlace de baja. Las quejas vienen más de la falta de contexto que del contenido.

De ahí una paradoja que conviene aceptar: un aumento de bajas a veces es bueno. Quien se da de baja en lugar de quejarse preserva tu reputación. Esconder el enlace de baja cambia bajas por quejas, y es un mal cambio.

Y una nota sobre la medición: la apertura está distorsionada por la protección de privacidad, pero sigue sirviendo para juzgar la entregabilidad. Mira la evolución y no el valor absoluto: una caída a la mitad en una semana indica un problema de llegada a la bandeja y no unos asuntos flojos.

La recuperación lleva semanas

La recuperación lleva semanas, no días. La reputación se acumula despacio y se pierde deprisa: es una asimetría con la que hay que contar.

En la práctica: durante dos o tres semanas envía solo a quien abre con regularidad y después amplía el círculo poco a poco, vigilando las quejas tras cada paso. Volver al volumen anterior en una semana no va a funcionar.

Cómo lo resuelve un constructor

Varias causas de la tabla se eliminan al montar el correo y no después de enviarlo. El enlace de baja en el pie, un nombre de remitente reconocible, una línea que explique de dónde viene este boletín: todo eso debe estar en el correo desde el principio.

En Mailvex el enlace de baja se añade al pie automáticamente y el panel de validación avisa si falta antes de exportar. El peso del correo se ve en el editor, lo que ayuda a no superar el umbral de recorte: un correo recortado pierde el pie con la baja, y eso aumenta las quejas directamente.

Monta un correo con pie y baja correctos.

Ver plantillas

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si los correos van de verdad a spam?

Crea buzones en dos o tres proveedores distintos y envía una prueba. Además mira la evolución: una caída de la apertura a la mitad en una semana con los mismos asuntos apunta a un problema de entrega y no de contenido.

¿Qué hago primero?

Reducir el volumen y escribir solo a la parte más activa de la lista durante dos o tres semanas. En paralelo, revisar SPF, DKIM y DMARC: se rompen con frecuencia al cambiar de hosting o de plataforma.

¿Cuánto tarda la recuperación?

Semanas, no días. La reputación del remitente se acumula despacio y se pierde deprisa. Amplía la audiencia poco a poco, vigilando la tasa de quejas tras cada paso.

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